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Las mujeres somos las hembras mamíferas de la especie humana, estamos diseñadas para amamantar, tanto que hasta madres que adoptan bebés han podido amamantarlos.

Entonces vamos a comenzar a demitificar conceptos totalmente erróneos para que entendamos que se amamanta desde que el mundo es mundo y que en este siglo cualquiera lo puede hacer.

El mito más común que existe es el de –no tengo suficiente leche–.

Las madres piensan que la leche esta ahí en el seno como si éste fuera un envase contenedor de leche, piensan también que hay una determinada cantidad de leche que tal vez no sea suficiente para el bebe; con esta creencia colocan el bebe al seno, al quitarlo el bebé llora y al volverlo a colocar se queda tranquilo-¦ entonces piensan que no hay suficiente leche o que no se llena con su leche.

Cuando un bebé es colocado al seno lo que sucede es lo siguiente:

Al adosarse al seno de su mamá se crea inmediatamente una conexión perfecta entre los nervios que están en sus labios y los que su mamá tiene en areola y pezón y a través del cableado de nervios que van desde la punta del pezón hasta el cerebro de la mamá, viaja la información acerca de las características del bebé y sus necesidades: es transferida desde el cuerpo del bebé hasta el cerebro de su mamá.

Al ser captada esa información, en una pequeña glándula que se encuentra en la base del cerebro, la hipófisis, comienzan a salir y a derramarse en la sangre de la mamá, dos sustancias a las que llamamos hormonas y que tienen nombre propio: la prolactina, hormona que hace millones de gotas de leche para el bebé a partir de millones de gotas de sangre de la mamá, y la oxitocina, hormona encargada de exprimir los musculitos que rodean cada pelotica que esta llena de la leche que acaba de hacer la prolactina.

La leche acabada de hacer es exprimida desde las peloticas y viaja a través de unos conductos hacia la zona de la areola en donde llega a unas cisternas que se llenan de leche y, gracias a la portentosa lengüita de los cachorritos mamíferos humano,s es succionada y transferida hacia su cuerpecito.

–la leche que el bebé tiene en su boca, hace un rato era sangre circulando por el cuerpo de su mamá; gracias a la hormona prolactina la sangre se transforma en leche; gracias a la hormona oxitocina la leche es exprimida hacia afuera y gracias a la portentosa lengua de los cachorritos humanos, esa leche llega a sus boquitas -¦–

Por lo tanto siempre hay suficiente leche: mientras el bebé succione tendrá leche en su boquita porque su mamá funciona como si dentro de ella hubiese sifones de leche ya que sólo con su succión, el bebé desencadena el paso de sangre a leche.

No lo olviden: la leche humana se produce en el mismo instante en que el bebé succiona.

Es por esto que al colocar un tiraleches nunca puedes saber cuánta leche tienes porque el aparato de plástico nunca tendrá esas conexiones perfectas que los médicos llamamos eje neuro- endocrino- hipofisario-¦ y que hacen que nuestros cachorritos tengan a su disposición toda la leche que necesiten tan solo con el detonante de una succión.